Sobre el lenguaje en el teatro árabe argelino (III)

Sobre el lenguaje en el teatro árabe argelino (III)

Naima Benaicha Ziani
Universidad de Alicante

 

Desde hace más de dos décadas las literaturas argelinas están sometidas a un movimiento de reflexión constante1. En esta misma dinámica de reforma literaria es de suma importancia tener en consideración todos los géneros que han marcado la literatura desde hace un par de siglos hasta llegar a nuestra era. Se trata de géneros literarios como la novela, el ensayo o el teatro. Junto a ellos aparecen géneros, tal vez menos codificados2, que destacan por pertenecer a la tradición oral en Argelia. Como en cualquier otro país donde la diglosia es un sistema estructural, la novela, el ensayo y el teatro escritos en lengua popular no tienen un lugar a nivel institucional. Son géneros literarios que no gozan del reconocimiento político, aunque sí del social.

Durante muchos años las instituciones culturales argelinas no han considerado necesario dar paso al reconocimiento de la lengua argelina popular como lengua de cultura, por considerarla incapaz de tratar temas serios, sentimientos nobles, sutiles o delicados. Arlette Roth, en la obra anteriormente citada ya había hecho referencia al mencionado problema que sigue, en la actualidad, suscitando interés entre los intelectuales en general y los dramaturgos argelinos en particular. Sobre qué lengua o lenguas utilizar en el teatro y en la literatura argelina en general, los intelectuales y las instituciones siguen debatiendo.

La oralidad, propiamente dicha, es una característica sumamente importante que marcó las literaturas populares argelinas hasta hace más bien poco. Aquí, cabe recordar que durante la colonización francesa, la literatura, incluido el texto dramático y el ensayo, es considerada por los colonos como un objeto de estudio al alcance de los franceses únicamente, un estudio encasillado, diríamos, en la etnología colonial3. Pero va siendo hora de ir soltando el lastre y decidir sobre las nuevas líneas de actuación que necesita tanto la literatura como las lenguas en Argelia.

Aunque el teatro en Argelia naciera a principios del siglo XX de la mano de Allalou y de M. Bachtarzi, escrito, principalmente, en la lengua del pueblo, es a partir del año 1954 cuando intelectuales argelinos empiezan a interesarse por escribir dramaturgia en la lengua popular4. Los acontecimientos invitaban a ser expuestos ante la opinión internacional.

El teatro argelino en dialecto árabe, en sus orígenes se ve aquí como una manifestación lingüística de los hablantes argelinos de árabe y no, como se debe destacar, como vehículo privilegiado de la identidad argelina. Es en los años veinte que se siembran las semillas de la nueva literatura argelina de expresión árabe, paralelamente a su “hermana gemela” de expresión francesa. Durante estos años se crean nuevas estructuras para la producción y difusión cultural favorecida por la prensa. Y sin darse cuenta, nace otra esfera cultural completamente particular y diferente de la propia de la inteligentsia arabófona y francófona, y que se dirige a un público vasto y calificado como “analfabeto”: el teatro popular argelino de expresión dialectal árabe o lenguaje común de los argelinos.

Las representaciones tradicionales en lengua dialectal van a desarrollarse en teatro, una transición que se produciría, concre-tamente, a partir de 1926, fecha en la que se puede situar la aparición de la lengua dialectal sobre el escenario. Este fue el año en que Mahieddine Bachtarzi, Allalou y Rachid Ksantini introdujeron oficialmente el dialecto en obras históricas y la sátira social. El árabe clásico continuó, por supuesto, siendo empleado en las represen-taciones, aunque pocas, pero es un hecho que las obras interpretadas en árabe popular tuvieron mucho más éxito.

Las obras escritas en árabe popular argelino que más marcaron la historia del arte dramático en Argelia llevan la firma de Allalou y de Ksantini, ambos autodidactas tanto en lengua árabe como en teatro. A modo de ejemplo, citaremos las obras que siguen encabezando la producción teatral argelina. Se trata de: Dar el M’habel (Hospital psiquiátrico), Ash Galu (Qué dijeron) y Faqu (Se dieron cuenta) son algunas de las obras escritas por Ksantini que con mucha inteligencia supo fustigar las injusticias sociales de su época. Sus obras muestran la miseria en la que vivía el pueblo indígena durante la colonia francesa.

Pero es con la representación de la obra de Allalou, Djeha (Yuḥa) escrita en 1926 con la que se da a conocer una nueva socialización cultural con la que el público argelino, por fin, se pudo identificar. Los temas extraídos de la tradición cultural urbana y de las vicisitudes de la vida cotidiana fueron la clave para el éxito del teatro popular argelino.

Según A. Cheniki, experto y gran conocedor del teatro en Argelia, si los argelinos optan por escribir un teatro en dialecto argelino es porque su público analfabeto, en su mayoría, sólo les podía entender y razonar en su propia lengua: el argelino. Ni el francés ni el árabe clásico hubiesen hecho su función comunicativa en esta rama literaria tan importante y necesaria:

Les adeptes des idiomes populaires (surtout l’arabe «algérien») pensent que l’arabe «classique» exclurait du théâtre le large public et altèrerait considérablement la communication. […] Le choix est tout à fait clair et simple: il ne s’agit nullement d’une entourloupette idéologique mais d’une décision née de la relation qu’entretiennent les hommes de théâtre avec leur public. Il ne faut pas perdre de vue que le théâtre en Algérie est le fait d’hommes issus du «peuple». […] Comment pouvaient-ils se permettre d’exclure de leur espace de représentation les gens auxquels ils s’adressaient?5

Con estos pocos ejemplos, pero no por ello escasos, la producción dramatúrgica argelina escrita en lengua popular es amplia y merece un estudio riguroso digno de su valentía y calidad.

 

Ali Sellali

Ali Sellali


 
Rachid Ksentini

Rachid Ksentini