Encuesta a los escritores argelinos en 1975

Encuesta a los escritores argelinos en 1975

Fernando de Ágreda Burillo

 

I. Presentación histórica

Los catálogos bibliográficos publicados en los últimos años demuestran que la contribución del arabismo español a la literatura árabe contemporánea es amplia y variada. Así se puede apreciar revisando con el detalle que merece el trabajo que, con el mismo título, publicó Carmen Gómez Camarero, realizado en el seno del Grupo de Investigación Estudios árabes Contemporáneos del Departamento de Estudios Semíticos de la Universidad de Granada. Esta obra, realizada bajo la coordinación de la profesora Mercedes del Amo, ha sido editada por la citada universidad en 1994.
En 1975 reuní los textos de las encuestas que había realizado sobre la literatura marroquí actual, publicados inicialmente en la revista Almenara, de 1971 a 1974, y quedaron recogidos en el segundo número de los Cuadernos del Seminario de Literatura y Pensamiento árabes, del antiguo Instituto Hispano-Árabe de Cultura.
Por aquel tiempo inicié el proyecto de ampliar el estudio presentándolo a los escritores argelinos. Así pude recibir las respuestas de tres autores de expresión árabe: Muḥammad al-‘Īd, Abū-l-Qāsim al-Jammār y Muḥammad al-Ajḍar Ben ‘Abd al-Qādir al-Sā‘iḥī. Diversas circunstancias impidieron que prosiguiese el proyecto y que éste que hoy “recupero” se publicase en su momento.
Creo, por otra parte y a pesar del tiempo transcurrido, que los testimonios de los autores citados pueden ayudar a ampliar ―aunque sea brevemente― el conocimiento de la literatura argelina contem-poránea pues se trata, como ha dicho acertadamente Pedro Martínez Montávez, de “una de las más esperanzadoras y susceptibles de importantes hallazgos y realizaciones, dentro del ámbito general de la expresada en lengua árabe”1.
Sólo quisiera añadir las palabras de reconocimiento que quedaron plasmadas en la primera redacción de este trabajo; los propios autores que acogieron mi solicitud con amabilidad; mis amigos argelinos Zohra Mataoui y ‘Abd al-Raḥman Razāguī, especialmente, que procuraban proporcionarme material bibliográfico; el profesor Martínez Montávez, siempre generoso apoyando el proyecto y facilitando el acceso a su amplísima documentación; el también profesor Maḥmūd Ṣobḥ, amigo personal de Abū-l-Qāsim Jammār; el señor ‘Abd al-Mayīd Sanaa, que fue agregado cultural de la embajada argelina en Madrid, etc.2

II. Texto de la encuesta

 

A. Biografía personal

1. Nombre y datos personales.
2. ¿Ha habido antecedentes literarios en su medio familiar?
3. Estudios realizados, especificando el lugar donde se han cursado.
4. Profesión actual. ¿Considera que la literatura es un medio suficiente para vivir?
5. Lecturas y viajes: libros preferidos y países que ha visitado.
6. ¿Qué idiomas conoce?

B. Actividad literaria

7. Preferencias literarias: ¿qué géneros practica?
8. ¿Qué lengua emplea en la escritura? ¿El árabe clásico? ¿El árabe coloquial?
9. ¿Mantiene algún contacto con otras literaturas en general y con la española en particular?
10. ¿Cree en la continuidad de escritores bilingües?

C. Cuestiones literarias generales

11. ¿Existe en la literatura árabe una clara diferencia entre la narrativa breve (al-qiṣṣa al-qaṣīra) y la narrativa larga (al-qiṣṣa al-ṭawīla) como ocurre en la literatura europea? ¿Desde cuándo?
12. ¿Qué opina del público argelino como lector? ¿Cuáles son sus inclinaciones literarias? ¿Muestra preferencias por los auto res argelinos?
13. ¿Qué opina de los escritores actuales? ¿Qué problemas se les plantean?
14. ¿Considera que existe en Argelia una actividad editorial de importancia?
15. ¿Confía en que se llegue a solucionar la diferencia entre el árabe clásico y el dialectal?
16. “Una sola lengua para todos los árabes”, ¿qué posibilidades ofrece esta idea?

D. Observaciones

 

III. Respuestas de los autores

 

Muḥammad al-‘Īd al-Jalīfa
محمد العيد آل خليفة
Mohammed Laïd Al-Khalifa
Muhammad-al-Id al-Jalifa

 

A. Biografía personal

1. Nacido el 28 de agosto de 1904, en ‘Ayn al-Baydā’, provincia de Constantina1.
2. No existen antecedentes literarios en mi familia, a excepción de mi tía, gran recitadora de malḥūn (zéjel)2.
3. Seguí estudios de enseñanza libre en ‘Ayn al-Bayḍā’ (1918) y Biskra (1921). Posteriormente, en 1923, asistí a los cursos de la Universidad al-Zaytūna, de Túnez, como alumno oficial.
4. Actualmente no trabajo. Ya tengo más de sesenta años y me dedico a pasar el tiempo, retirado, en mi casa. En mi opinión, la literatura ―en el pleno sentido de la palabra― no constituye un medio suficiente para ganarse la vida.
5. Siempre he sentido una gran afición por la lectura y gran parte de mi vida la he pasado estudiando e investigando. Especialmente los temas sociológicos y literarios en sus dos vertientes: poesía y prosa. Hoy, sin embargo, los he abandonado para llevar una existencia tranquila que me permite dedicarme a la vida contemplativa y al culto a Dios, constante y profundamente.
Respecto a los países que visité, son éstos: Túnez, de 1921 a 1923, en viaje de estudios. Marruecos, en 1926, de turismo. Llegué hasta Fez y tuve ocasión de entrar en contacto con algunos ulemas y literatos. Además pude adquirir gran número de obras literarias. Por último, en 1966, recorrí por mar los países del Hiŷāz con el propósito de realizar la Santa Peregrinación.
6. No domino otra lengua que el árabe.

B. Actividad literaria

7. Ante todo me inclino por la poesía y, después, por las obras que guardan relación con los temas sociológicos.
8. Indudablemente prefiero la lengua clásica para escribir y no apruebo el uso del coloquial. La lengua clásica es la única vía que la literatura árabe pone al alcance de los árabes.
9. En lo que a la literatura árabe se refiere, mantengo contactos, ciertamente, con la bibliografía clásica como con la moderna. Respecto a la producción literaria occidental, sigo al tanto de la misma a través de las traducciones que realizan autores árabes pues, como ya dije, no domino ninguna lengua extranjera.
Conozco especialmente la literatura antigua española, es decir, la andalusí, que admiro, y cuyo estudio inicié desde hace tiempo. Respecto a la moderna he leído fragmentos traducidos en periódicos y revistas.
10. Así lo creo y me parece bien. Las lenguas permiten a las personas ampliar su horizonte mental y agilizar sus pensamientos. Admiro al escritor que conoce no sólo dos, sino muchos idiomas y en todos ellos puede expresar sus ideas y emociones.

C. Cuestiones literarias generales

11. En mi opinión existe una clara diferencia entre la narrativa breve (al-qiṣṣa al-qaṣīra) y la larga (al-qiṣṣa al-ṭawīla) en la literatura árabe. La primera se denomina entre nosotros al-ḥikāya que es un relato muy breve. También está al-uqṣūṣa, más extensa que la anterior. En la otra encontramos al-qiṣṣa que se distingue por su extensión: abarca un tema amplio y una serie de acontecimientos unidos en un gran escenario de tiempo y lugar. Y la riwāya que, como la anterior, ofrece una temática extensa con episodios relacionados entre sí. Recoge, además, una amplia faceta de la vida en la que se mueve toda una colectividad humana en un gran espacio de tiempo y lugar.
En cuanto a su localización, podría situarse hacia los años treinta de nuestro siglo, aproximadamente.
12. El argelino es un lector muy peculiar pues carece de las caracte-rísticas del común lector: podemos encontrar al que tiene aficiones políticas; al que tiene preferencias literarias o al que se inclina por la sociología, pero no hallaremos, salvo unos pocos, quien reúna todas las tendencias.
En cuanto a lo literario, las preferencias se dirigen a los temas de acción: combates y heroísmo, en prosa o en poesía. La inclinación por ésta última es bastante clara. Se aprecia asimismo una tendencia hacia los temas amorosos y descriptivos. Insisto con todo en que son los temas bélicos los que polarizan la atención del público lector.
Nuestro pueblo admira a los escritores pero sin discriminaciones pues atiende a la calidad de sus obras.
13. Los escritores del mundo árabe han ido sondeando detenida y profundamente los vericuetos de la existencia, alcanzando valiosos logros que van ofreciendo a los lectores. Con tan ricas provisiones, nuestra vida ha ganado tanto como ha mejorado nuestra existencia. Respecto a los problemas que se plantean, éstos vienen motivados por la poca estabilidad tanto como por el desconcierto que provoca la diversidad de tendencias y escuelas que no acaban de adquirir consistencia. De todas formas, el verdadero escollo que se presenta ante los nuevos escritores es la falta de editores que canalicen sus pro-ducciones literarias.
14. La actividad editorial en el mundo árabe es amplia, especialmente en el Líbano y en Egipto. Es un factor importante pues así se transmite el pensamiento poniéndolo al alcance del pueblo árabe y, por otra parte, nos aporta el conocimiento de las obras más representativas de Occidente al traducir, a poco de su aparición, lo que se publica en Europa o en otros continentes. Constato, de todas formas, el hecho de que algunas editoriales publican libros de escaso valor que se distribuyen por todas partes y que, en definitiva, no son sino basura y constituyen elementos de subdesarrollo.
15. La diferencia entre el árabe clásico y el vulgar no es nada desdeñable, pero es imprescindible encontrar una solución. Mi primera propuesta se refiere al uso del sukūn en final de palabra (al modo de los Banū Rabī‘a), cosa frecuente entre algunos locutores de radio y ciertos oradores; este método me parece poco apropiado por sus efectos negativos en la sintaxis, que es la base de la lengua árabe. Por eso mi criterio es que se mantenga el árabe clásico, con sus reglas gramaticales, apartádose así de la lengua vulgar.
Aconsejaría, además, el empleo de un léxico sencillo y fácil para la mayoría. Así conseguiremos elevar el nivel del coloquial y después de poco tiempo recogeremos los ansiados frutos.
16. Usted habla de “posibilidades”, yo creo que sólo hay una: existe la lengua árabe pura cuyo empleo tiende a generalizarse en el ámbito árabe. Lo cual resultará sencillo si cada gobierno se aplica a implantarla en todos los campos, especialmente en el de la información y la edición. A propósito citaré aquel verso de mi poema “El regreso de los peregrinos” (‘Awdat al-ḥuŷŷaŷ): “Y si prefiriesen la lengua clásica a sus dialectos/ volverían a su regazo como hijos pródigos”.
Los árabes pueden comunicarse en cualquier lugar u ocasión, siempre que utilicen la lengua clásica: la misma que se extiende desde el Golfo al Océano. Es la realidad.

* * *

 

Muḥammad Abū-l-Qāsim Jammār
محمد ابوالقاسم خمار
Mohammed Abulqasim Khammar

 
Muhammad Abu al-Qasim al-Jammar

A. Biografía personal

1. Nacido en Biskra (Argelia), el 6 de abril de 1931.
2. Mi padre y mis abuelos son ulemas, es decir sabios en materias teológico-jurídicas islámicas, de tendencia sufí. Mi tío Bulqāsim Jammār, que murió en 1956, escribió poesía en árabe y en francés aunque no se ha publicado. Tengo además otro pariente, ‘Abd Allāh Jammār, buen poeta también.
3. He realizado estudios en Biskra, Constantina, Túnez, Alepo y Damasco. Soy licenciado en Filosofía y Psicología.
4. Trabajo como consejero artístico en el Ministerio de la Juventud y los Deportes de Argel. El escritor puede vivir de su trabajo colaborando en la prensa, la radio y la televisión.
5. He visitado todos los países árabes que se extienden de Argelia a Iraq. Estuve un día en Roma también. Respecto a mis libros preferidos diré que son cualesquiera de los que aún no leí.
6. La formación cultural que poseo es árabe básicamente. Mi nivel en francés es bajo.

B. Actividad literaria

7. Desde 1965 me encargo de la preparación de un programa semanal en Radio Nacional que se titula “Páginas del aire” (Ṣafaḥāt al-atīr). Redacto además dos páginas para niños en el semanario Al-Muŷāhid que llevan por título: Al-Muŷāhid al-ṣagīr (“El pequeño combatiente”). Además escribo poesía y prosa para revistas como: Al-Muŷāhid al-Taqāfī, Al-Qabas, Āmāl, y en Al-Muŷāhid semanal1.
En 1967 publiqué un librito de poesía titulado Awrāq (“Hojas”). Proximamente aparecerán: Ẓilāl wa asḍā’ (“Sombras y ecos”) y Rabī‘ī-l-ŷarīḥ (“Mi juventud herida”), así como otros poemas, antiguos y recientes, que aún no reuní2. En cuanto a mis gustos literarios prefiero, ciertamente, la literatura revolucionaria (al-adab al-tawrī) que brota de la verdad de la sociedad, interpretándola con toda la fuerza y sinceridad3.
8. Prefiero la lengua clásica por su simplicidad y su fuerza expresiva.
9. Mi conocimiento de la literatura extranjera se limita por lo general a las traducciones que se hacen al árabe, y dentro de mis posibilidades de acceso a las mismas.
10. La continuidad de escritores bilingües en Argelia depende de que existan estudiantes y lectores de dos o más lenguas. Creo que será el árabe el idioma que permanezca en el futuro4.

C. Cuestiones literarias generales

11. El cuento y la novela (al-qiṣṣa al-qaṣīra wa-l-ṭawīla) no han alcanzado en la literatura árabe la misma madurez que se da en la producción occidental. Podemos constatar, sin embargo, que está alcanzando un rápido desarrollo. Ya en los años cuarenta se inicia su andadura de la mano de escritores como el egipcio Maḥmūd Taymūr; hoy día conocemos a excelentes figuras de la narrativa (qiṣṣa), tales como al-Sibā‘ī, ‘Abd al-Quddūs, Tawfīq al-Ḥakīm, Naŷīb Maḥfūẓ, Hānī al-Rāhib, Zakariyā’ Tāmir y otros.
12. El lector argelino, casi en su mayoría, se mantiene en la fase de instrucción.
13 y 14. Existe una actividad literaria apreciable en nuestro país, pero las posibilidades editoriales y de publicación son escasas todavía.
15. No creo que exista un problema como tal entre la lengua clásica y la vulgar que haya que solucionar. Lo cierto es que el analfabetismo está muy extendido: ése es el verdadero problema pues concede a la lengua vulgar una dimensión popular. La solución estaría en la propagación de la enseñanza.
16. La cuestión “una lengua árabe común para todos los árabes” no se trata sólo de una idea, sino de algo real que está extendido por todo el mundo árabe, desde el Golfo a Marruecos, desde hace siglos. La cuestión de las diferencias dialectales no es un mero aspecto local. Todas las naciones poseen uno o varios dialectos cuya existencia está justificada por la historia. Podría darse la posibilidad de que lleguen a desaparecer progresivamente por los avances científicos, así como por la amplitud de los esquemas sociales y del pensamiento.

D. Observaciones

Siento que mis respuestas sean tan escuetas pero ando escaso de tiempo y lleno de preocupaciones. Le envío algunos poemas y un ejemplar de mi libro Awrāq.

* * *

 

Muḥammad al-Ajḍar Ben ‘Abd al-Qādir al-Sā’iḥī
محمد الاخضر بن عبد القادر السائحي
Mohamed Lakhdar Abdelkader Essaihi

 
Muhammad-al-Ajdar

A. Biografía personal

1. Nacido en una aldea al sudeste de Argelia, en la provincia de Tuggurt.
2. Mi nombre es igual al del gran poeta Muḥammad al-Ajḍar al-Sā’iḥī1. Por esta razón añado el de mi padre, ‘Abd al-Qādir, junto al apellido. Creo que el amigo Jammār le señaló ambos nombres en la relación que le envió2.
3. Estudié en la Escuela coránica de mi aldea; luego ingresé en la Universidad al-Zaytūna de Túnez, en octubre de 1949. Allí continué mis estudios con regularidad y obtuve el correspondiente certificado de bachillerato en 1956; después tuve que interrumpirlos por los sucesos revolucionarios que se produjeron. Al llegar la independencia ingresé en la Facultad de Letras de la Universidad de Argel, en el curso escolar 1964-65, licenciándome en Literatura árabe en junio de 1969. Recientemente he inscrito el tema de mi tesis doctoral de tercer ciclo sobre El refranero popular en el sur, y a ello me dedico actualmente.
Suelo colaborar en casi todas las publicaciones periódicas argelinas: prensa y revistas3, así como en la radio a través del Centro de Noticias y Documentación, Estudios e Investigaciones para la Juventud. Este centro llegará a ser, eso esperamos, regional para el mundo árabe y en cooperación con la UNESCO.
4. Esta pregunta difiere según cada individuo. Si yo me dedicase a lo literario exclusivamente sería porque lo creía un medio suficiente para vivir.
5. Me interesan todas las obras y estudios relacionados con el tema de mi tesis ya mencionado. Hasta el presente sólo he viajado por el norte de Africa: Marruecos, que visité en el mes de noviembre de 1969 con motivo de una gira cultural de un grupo de jóvenes argelinos, tunecinos y libios, Túnez, donde estudié desde 1949, y Libia, en 1959, en ocasión de la Revolución argelina; El Cairo, Sudán, Jartum, en el norte; y la ciudad de Juba, al sur, para conocer los centros de documentación de aquellos países.
6. Mi lengua principal es, naturalmente, el árabe. Tengo buenos conocimientos de francés que leo y hablo.

B. Actividad literaria

7. Escribo poesía, sobre todo; he hecho intentos en el campo de la narrativa (al-qiṣṣa al-qaṣīra), pero de poco interés. Mis inicios poéticos están plasmados en el libro: Alwān min al-Ŷazā’ir (“Colores de Argelia”)4. Además tengo dos poemarios en prensa: Alḥān min qalbī (“Aires de mi corazón”) de corte romántico; y otro revolucionario: al-Kuhūf al-muḍī’a (“Las cavernas iluminadas”).
8. No utilizo la lengua vulgar pues creo que no es apropiada para la escritura, aunque pueda emplearse en la conversación y en el diálogo narrativo.
9. Hoy día el escritor debe salir de su espacio reducido para acceder a otras literaturas, ya sea a través de la lengua original o por las traducciones. Mis contactos se refieren especialmente a la narrativa: cuentos (qiṣṣa) y novelas (riwāya), y se extienden desde la literatura china, la eslava, la francesa a la española.
10. Tal como veía la necesidad de que el escritor conozca otras literaturas, pienso que raramente podrá dar buenos resultados en dos lenguas.

C. Cuestiones literarias generales

11. La diferencia entre la novela y el cuento (al-qiṣṣa al-qaṣīra wa-l-ṭawīla) varía de un país a otro. En Argelia se consiguió en los primeros años de la década de los cincuenta; la produción impresa se ha centrado en la narrativa breve sobre todo.
12. En Argelia se da un gran problema relacionado con los intereses nacionales por propagar empresas económicas y sociales que influyen en los gustos y preferencias del público. Hay que considerar además la gran proporción que existe de analfabetos. La proporción de lectores es escasa todavía.
13. De la respuesta anterior se deduce la principal dificultad a la que se enfrentan los escritores, que están iniciando su labor y van imponiendo su presencia en la vida literaria. Hay que ser optimista de todas formas, pues se puede apreciar que habrá un importante florecimiento de narradores y poetas jóvenes.
14. En lo que se refiere a la actividad editorial argelina, destaca la Sociedad Nacional de Edición y Difusión (SNED) que está empezando a adquirir la experiencia necesaria para afrontar los problemas que se presentan. Auguramos a la misma un digno futuro5.
15. En la relación entre el árabe clásico y el dialectal, creo que éste no podrá superar nunca los límites del lenguaje coloquial.
16. “La lengua árabe común para el mundo árabe” es una cuestión que está ligada al tiempo y al empeño que se ponga en combatir los dialectos, unificadamente y en varias etapas, cuyos límites deberán precisarse debidamente.

D. Observaciones

Espero que estas breves líneas sobre la literatura argelina le sean de alguna utilidad. Quiero agradecerle su interés por nuestros temas, expresándole mis mejores deseos por esta colaboración al servicio de la cultura y el pensamiento6.

Primera página de Muhammad al-Id

Primera página del texto original de Muḥammad al-‘Īd