Editorial

60º aniversario de la concesión del Premio Nobel a Albert Camus

 

Editorial

 

Il faut choisir son camp, crient les repus de la haine. Ah, je l’ai choisi mon pays,
j’ai choisi l’Algérie de la justice où Français et Arabe s’associeront librement!
Trêve pour les civils – L’Express – 10 de enero de 1956. A. Camus

 

Para aquellos que malinterpretan la historia, Albert Camus es un extranjero en su propia tierra, Argelia. Para otros, intelectuales, académicos, investigadores y camusianos, Albert Camus es argelino para todos los efectos. La disociación de ambos elementos no tiene cabida en la memoria histórica argelina. Desde su desaparición prematura, la literatura argelina se ha visto huérfana, mermada y dividida entre los que quieren desnaturalizarlo y los que le reprochan, históricamente hablando, su ambigüedad hacia la revolución.

Los trabajos que en este número presentamos ―pocos, breves, pero suficientes― pretenden reinterpretar la figura de Camus y las ideas que en su momento le enfrentaron a la vez que le unieron a Sartre. El hombre rebelde es la obra que más alejó a los dos gigantes pensadores de la época. Comparar el nazismo con el comunismo era pura provocación. Si no fuera por la célebre frase “No creo en Dios, me aburre”, la frase con la que Camus confirma, al igual que Sartre, su existencialismo y ateísmo, quizás no habríamos tenido la oportunidad de ver conciliados a los dos filósofos más ilustres del siglo pasado.

Con motivo del 60º aniversario de la concesión del premio de la Academia Sueca a Camus, autor de El extranjero, una novela ambientada en Argelia, su país natal y con orgullo, reivindicamos alto y claro la figura de Camus como parte del patrimonio cultural argelino. Sirva este número para conmemorar la figura de este gigante de la literatura y el pensamiento filosófico, conciliar las generaciones pasadas con las presentes, abriendo camino a las futuras.

N.B.Z